Visita al “Hogar Virgen del Carbayo”

Asilo

2º A de la ESO visitamos la Residencia de Ancianos de las Hermanitas Ancianos Desamparados “Hogar Virgen Carbayo”

El miércoles, 22 mayo del presente curso, los alumnos de 2º A de la ESO, hemos ido a visitar una residencia de ancianos en Ciaño.

Hemos querido ir andando (10 km), porque el mismo esfuerzo queríamos que fuese nuestro primer gesto de esfuerzo solidario.

La razón principal de nuestra visita ha sido dar respuesta a la invitación del Equipo de Pastoral de nuestro colegio: realizar una acción solidaria que expresara lo mucho que PROYDE (la ONG de los colegios de La Salle) ha ido sembrando en nuestras vidas año tras año, hasta llegar a su 25 aniversario. Y como clase decidimos que hacer pasar un buen rato a los ancianos del asilo, olvidándonos un poco de nosotros, era una bonita forma de celebrarlo. Además así desarrollábamos ese plan de acercamiento a la realidad (PAR) que todos los años se nos propone desde el colegio.

Y allí nos hemos ido. Rosaura, una de las viejecitas más simpáticas del asilo, se atrevió enseguida a ponernos nota por las canciones con las que empezamos. Un nueve para la clase y un cero para el profesor. Cuando Laure le preguntó el por qué de su baja calificación ella contestó decidida: “A los jefes hay que hacerles que bajen. Ya están demasiado arriba”. Su atrevida respuesta nos puso de buen humor a todos. Y enseguida Carlota, otra anciana muy divertida, no paraba de meterse con Laure. con gran sentido del humor llamándolo “calzón”, “picarón”, “ron-rón” sin parar de reírse y de hacernos reír.

También se dio una feliz casualidad de encontrarnos allí con la madre de Amelia, una profesora de Infantil, de nuestro cole. Como era su cumpleaños en seguida nos pusimos todos a cantarle “cumpleaños feliz” y el ambiente seguía siendo bien festivo.

Luego pasamos a estar un buen rato cada uno de nosotros con diferentes ancianos de la residencia. A pesar de todas las tristezas de su vida que aprovechaban para contarnos,,, A pesar de las lagrimillas (y a veces lagrimones) que corrían por nuestras mejillas y las suyas… A pesar de nuestros miedos y de nuestra falta de experiencia, el ambiente seguía siendo agradable y tratábamos de ayudarles lo mejor que podíamos, a la vez que aprendíamos de ellos y certificábamos que existe otra cara de la vida que a nuestra edad nos cuesta captar o preferimos ignorar…

Las seis hermanas y las veintitantas personas que trabajan con ellas nos acogieron también fenomenalmente, mostrándonos todas las actividades que realizaban con los ancianos. La fisioterapeuta, por ejemplo, se esforzaba en hacernos entender cómo lo poquito que a nosotros nos parecía que se hacía con ellos era muy importante para mantener vivo su ánimo y su alegría.

Volvimos cansados de la caminata, pero todos decíamos estar contentos de la experiencia. Nos resultó tan impactante que nos hemos planteado, muchos de nosotros, volver de nuevo, por nuestra cuenta.

Gracias a todos los que formáis esa hermosa familia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados en “HOGAR VIRGEN CARBAYO”

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